¿Cómo una prueba genética puede mejorar tu actividad deportiva?

Actualizado: 17 ago 2021

Muchos nos hemos preguntado: Mejorar la nutrición o prevenir enfermedades es una cosa, pero ¿cómo una prueba genética puede mejorar mi capacidad para hacer ejercicio?


Esa pregunta tiene 2 componentes, que tocaremos gen por gen: Los genes que impactan nuestra nutrición relacionada con el deporte y los genes que modifican nuestra actividad física en sí mismos.


1. Factores y Genes que afectan nuestra nutrición e impactan sobre nuestra actividad física:

Hierro: El hierro es un mineral esencial necesario para la producción de glóbulos rojos, encargados del suministro de oxígeno a nuestro organismo. Si tenemos niveles son bajos, nuestro rendimiento atlético podría disminuir. Debido a que las necesidades de hierro aumentan como resultado de las cargas de entrenamiento pesadas, y la ingesta de energía suele ser baja, la deficiencia de hierro es más frecuente en deportistas de alto rendimiento que en la población general (afectando especialmente a las atletas femeninas). No obstante, además de lo que se ha comentado, la variación en los genes TMPRSS6 y TFR2 también influye en la susceptibilidad de un individuo a presentar niveles bajo de hierro.


Si un atleta corre el riesgo de tener bajo contenido de hierro, se pueden realizar modificaciones a través de la dieta o la suplementación para compensar dichos riesgos. A pesar de tener un mayor riesgo de niveles bajos de hierro, los atletas deben controlar su ingesta suplementaria de hierro y su ferritina sérica para asegurarse de que no consuman cantidades excesivas de hierro. De hecho, otro gen (HFE) influye en la susceptibilidad a la sobrecarga de hierro, por lo que conocer sus variantes ayudará a disminuir riesgos por la acumulación de hierro, que también tiene efectos dañinos. No obstante, algunos trabajos indican que las variaciones de este gen también nos ayudan a predecir qué atletas podrían tener una ventaja genética para sobresalir en ciertos deportes debido a una mayor capacidad de transporte de oxígeno.


Vitamina B12: Las personas con deficiencia de vitamina B12 pueden experimentar cierto tipo de anemia, lo que disminuye la capacidad de transporte de oxígeno en el organismo, y se ha demostrado que la variación en el gen FUT2 influye en la susceptibilidad a la deficiencia de vitamina B12. La deficiencia se observa más en vegetarianos y veganos que en atletas omnívoros, pero de encontrarse la variante de riesgo se deberán consumir más alimentos ricos en vitamina B12 altamente biodisponibles para garantizar niveles adecuados de vitamina B12 y/o que se complemente la dieta con suplementos alimenticios apropiados.


Vitamina A: La vitamina A es una vitamina necesaria para optimizar la inmunidad y la vista, por lo que, además de correr riesgo de sufrir una disfunción inmunológica (incrementando el riesgo de infecciones en los deportistas), una deficiencia de vitamina A podría ocasionar un mal rendimiento o incluso aumentar el riesgo de sufrir una lesión relacionada con el deporte si se tiene un tiempo de reacción viso-motor (vista-movimiento) lento. La vitamina A está formada por la enzima BCMO1, que se encuentra en el intestino, por lo que la variación en el gen BCMO1 influye en la conversión de vitamina A en su forma activa, pudiendo haber riesgo de deficiencia vitamínica ante la presencia de ciertas variantes. En estos casos, sería necesario el consumo de alimentos ricos en vitamina A o suplementarse para asegurar que la visión y la salud inmunológica sean óptimas para que un atleta se desempeñe en el juego y para garantizar su viabilidad a largo plazo sin infecciones.


Ayudas para el entrenamiento – Cafeína: La cafeína se usa ampliamente en el mundo del deporte por múltiples razones, pero actualmente se sabe que existe una considerable variabilidad interindividual en la magnitud de los efectos o en la falta de efecto que ésta podría ocasionar a los deportistas, algunas de las cuales parecen deberse en parte a la variación genética. 50% de los atletas de élite podrían enfrentar problemas de salud mental en algún momento de su carrera, algunos de los cuales se relacionan con ansiedad. El estrés (agotamiento), los patrones de sueño de mala calidad y posiblemente la respuesta a la cafeína pueden contribuir a la ansiedad en los atletas. Una variación común en el gen ADORA2A contribuye a las diferencias en los sentimientos de ansiedad después de la ingestión de cafeína. Es probable que estas personas sean más sensibles a los efectos estimulantes de la cafeína y experimenten un mayor aumento de la sensación de ansiedad. Monitorear las acciones de la cafeína en aquellos individuos que son susceptibles, puede aliviar algo de la sensación de ansiedad relacionada con el uso de cafeína.


Por su parte, dentro de las variaciones que se relacionan con un mejor desempeño con la cafeína, el gen más estudiado es el CYP1A2. El estudio más grande de cafeína y ejercicio hasta la fecha examinó los efectos de la cafeína y este gen en el tiempo de ciclismo de 10 km en atletas masculinos competitivos y encontró una mejora del 3% en el tiempo de ciclismo de contrarreloj en todos los sujetos con cierta variación del gen, mientras que en otro estudio se mostró una mejora del 6,8% en el tiempo de ciclismo al mismo tiempo que quienes tuvieron otra variación deterioraron su rendimiento en un 13,7%, por lo cual, conocer la respuesta a la cafeína podría ser importante para los atletas.


2. Factores y genes asociados con el rendimiento o las lesiones

Vitamina D, calcio y salud ósea: La vitamina D es esencial para el metabolismo del calcio, aumentando su absorción para una salud ósea óptima, lo cual es relevante para todos los atletas, pero particularmente para aquellos que practican deportes con alto riesgo de fractura por estrés como correr. Dos genes que han demostrado afectar el estado de la vitamina D: el gen GC y el gen CYP2R1.


El gen CYP2R1 codifica una enzima que es clave para activar a la vitamina D para poder ejercer su función en el organismo, mientras que el gen GC es necesario para producir una proteína que ayuda a que la vitamina D llegue a los tejidos. En ambos casos, ciertas variantes de los genes se asocian con niveles bajos de vitamina D, lo cual, en relación con el deporte, impacta a los atletas que no logran absorber calcio eficientemente, aumentando el riesgo de fracturas. Algunos atletas de mayor riesgo como quienes corren carreras de larga distancia, deben controlar su ingesta de vitamina D y calcio para disminuir el riesgo de sufrir fracturas por estrés y otras fracturas óseas.


Daño muscular: El dolor muscular de aparición tardía se experimenta comúnmente en los días posteriores a un entrenamiento extenuante o desacostumbrado, y se caracteriza por músculos sensibles e inflamados así como una reducción temporal de la fuerza y ​​el rango de movimiento. El daño muscular inducido por el ejercicio a niveles bajos es un estímulo positivo necesario para la el agrandamiento muscular y la ganancia de fuerza. Sin embargo, un daño excesivo junto con una recuperación inadecuada puede causar un dolor persistente e innecesario que puede impedir la ganancia de fuerza y aumentar el riesgo de desarrollar lesiones por uso excesivo. Este dolor es causado por estrés oxidativo, inflamación y degradación de proteínas musculares.


Existe una variabilidad considerable en la respuesta de un individuo al ejercicio que daña los músculos, debido a factores como la edad, el entrenamiento y el historial deportivo y la genética. La investigación muestra que la variación en el gen ACTN3 influye en la susceptibilidad de una persona al daño muscular después de un ejercicio extenuante o desacostumbrado.


El gen ACTN3 codifica una proteína clave en la contracción de las fibras musculares de contracción rápida o de potencia durante ráfagas cortas de actividades intensas, como correr con velocidad (sprints). La variación genética en ACTN3 afecta la expresión de la proteína provocando un funcionamiento menor, que se ha relacionado con un mayor riesgo de daño muscular. Atletas de resistencia experimentados con cierta variante del gen muestran niveles más altos de marcadores de daño muscular después de un maratón en comparación con los individuos con otras variantes.


Los atletas que son portadores de la variante de riesgo tienen una mayor susceptibilidad al daño muscular después de un ejercicio extenuante o no acostumbrado y pueden tener un mayor riesgo de desarrollar lesiones por uso excesivo si no se recuperan adecuadamente de las sesiones de entrenamiento anteriores. Estos atletas deben priorizar el descanso y la recuperación y también garantizar una ingesta total de proteínas adecuada para la reparación muscular. El consumo de muchos alimentos vegetales ricos en antioxidantes como frutas, verduras, nueces y semillas puede ayudar a reducir la inflamación y mitigar los efectos negativos del estrés oxidativo causado por el daño muscular.


Conclusión

Como se habrá visto, los atletas (tanto en nivel amateur como profesional) pueden tener múltiples beneficios si conocieran sus genes, pues podrían evitar lesiones y tener mejor desempeño deportivo en comparación con aquellos que no conozcan su ADN.

No esperes más y hazte una prueba con los mejores - Genes 4 Life


Fuente: Escrito adaptado y traducido a partir del artículo Nutrigenomics For Sport And Exercise Performance, de Nanci S Guest. Para más información consultar: https://www.aspetar.com/journal/viewarticle.aspx?id=513#.YP73po5KhnK

3 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo